sábado, febrero 9

Si no tiene titulo no es nada... (sin titulo)

La expectación siempre tiene ese sabor agridulce de: "Voy a morir, o sera el placer más genial y estrambótico jamás vivido por un ser humano". Ya sea en la espera de una simple cita casual o un viaje al extranjero, los escenarios que desfilan por mi mente son dramáticos, cómicos e irrepetibles. Cada detalle debe ser minuciosamente revisado, cada contexto debe tener un porque y un como. Nada se deja al azar, para vivir tranquila, una fantasía tras otra.

Pero mientras más se acerca el momento de la verdad, apago todos los fusibles y empiezo en cero. Pues la realidad, en cada pasada, me ha enseñado que es la madre. Todo encaja de manera perfecta  No hay nada más precioso que la simple historia del día a día.

La expectación es un droga engañosa, que me ciega de cuando en cuando. Pero ni la esperanza más desquiciada, de un encuentro fortuito con él personaje más maravilloso del mundo. Podrá superar uno de mis recuerdos, pues estos son míos y están llenos de sabores únicos.


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